La Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María 8 diciembre 2017

Categoría de nivel principal o raíz: Estudio del Evangelio
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Evangelio según Lucas (1,26-38)

En aquel tiempo, 26 el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. 28 El ángel, entrando en su presencia, dijo:

–Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

29 Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. 30 El ángel le dijo:

–No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31 Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32 Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

34 Y María dijo al ángel:

–¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?

35 El ángel le contestó:

–El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. 36 Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37 porque para Dios nada hay imposible.

38 María contestó:

–Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.

Y la dejó el ángel.

 

Pauta para hacer Estudio de Evangelio, personal o compartido

1

Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer

2

Anoto algunos hechos vividos esta última semana

3

Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo

4

Ahora anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...

En lo que he vivido estos días, en las personas que he tenido cerca, ¿dónde he descubierto que Dios derrama su “gracia” para salvar a todo el mundo?

5

Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor...

En estos hechos y personas, ¿qué respuestas positivas a esta “gracia de Dios” he descubierto ahí?

6

Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)

7

Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

 

Notas por si hacen falta

 

Notas sobre esta fiesta

 

  • La fiesta que celebramos se refiere a la concepción y nacimiento de María, no a la concepción y nacimiento de Jesús, como podría hacer pensar el texto que leemos. Pero en la Iglesia todo es leído (o debería leerse) a la Luz de Aquel que es la Luz, Jesucristo, el Señor. No podríamos hablar de María como hablamos si no fuese a la Luz de su Hijo.
  • Una Luz que nos hace ver en ella (María) una hija amada de Dios. Amada, llamada y enviada a una misión. Lo mismo que podemos ver en cada uno de nosotros (como expresa bellamente el salmo 139[138],13-17).
  • Dios, que ama, llama y envía, da los medios para la misión. Es lo que ha hecho con María: cuando decimos que la ha liberado del pecado estamos diciendo que Dios la ha preparado para la misión encomendada.
  • Pero además en María vemos lo que Dios quiere hacer con cada uno de sus hijos e hijas, y que realiza a través de Jesucristo: liberarnos del pecado y de la muerte, de toda injusticia. Es, entonces, una fiesta dedicada a la gracia de Dios (28), a la iniciativa de Dios que quiere salvar a toda la humanidad, atrapada en el pecado y la muerte (1ª lectura de hoy, Gn 3,9-15.20).

 

Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio

 

  • Según la costumbre judía, había un espacio de un año aproximadamente entre el momento en el que se hacía el acuerdo matrimonial (27) y el día en qué se celebraba la boda y los esposos iniciaban la convivencia.
  • José era de la casa de “David” (27). Mateo lo llama “hijo de David” (Mt 1,20).
  • La fórmula de saludo que usa el ángel, “alégrate” (28), era habitual en la época. En el contexto, este saludo presenta a María como la que ha sido elegida por Dios.
  • El nombre de “Jesús” (31) significa «el Señor salva». En Mt 1,21 se explica con las palabras del ángel que se aparece a José: [Maria] dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados. Así pues, el nombre mismo de Jesús indica su misión: él viene a traer a la humanidad la salvación de Dios. Por eso se puede decir que es el Salvador (Lc 2,11).
  • “No conozco a varón”, a veces traducido como ‘soy virgen’ (34), es una expresión típicamente bíblica. Aquí significa que María no ha tenido relaciones sexuales con ningún hombre. Y si el texto lo señala es con la finalidad de proclamar, desde el primer momento del Evangelio, el origen divino de Jesús (32.35).
  • Sobre “el Espíritu Santo” (35), tengamos en cuenta que ya participa al principio de la acción creadora de Dios (Gn 1,2). En Jesucristo, Dios hace nueva toda la Creación.
  • También la expresión “te cubrirá con su sombra” (35) nos conecta con las Escrituras: recuerda la nube que cubría el tabernáculo mientras el pueblo de Israel caminaba por el desierto (Ex 40,34-35; Nm 9,15) y que era un signo de la presencia de Dios.
  • La expresión “Hijo de Dios” (35) en Lucas aparece en una voz del cielo, en el bautismo (3,22) y la transfiguración (9,35); también en boca del diablo y de los demonios, que reconocen a Jesús como Hijo de Dios (4,3.9.41; 8,28); y Jesús mismo lo usa a petición de los dirigentes judíos (22,70).
  • La expresión “para Dios nada hay imposible” (37) nos lleva a releer el texto de Gn 18,14, donde encontramos la concepción de Isaac, extraordinaria también como la de Jesús.