Testimonio de Sagrario, militante de la HOAC

Categoría de nivel principal o raíz: Contemplación de la Vida
posted by: Administrator
Última actualización: 06 Agosto 2013
Creado: 12 Diciembre 2010
Visto: 1717

Me llamo sagrario y soy militante de la HOAC desde hace muchos años. En la HOAC aprendí que la fe tiene implicaciones sociopolíticas y yo he vivido este compromiso desde mi trabajo.

Dos fidelidades que han estado claras en mi vidas fidelidad al Mundo Obrero y fidelidad al seguimiento de Jesús como militante cristiana.

Trabajo desde hace 29 anos en una Escuela Infantil y aquí he llevado mi compromiso cristiano y liberador.

Formo parte de una cooperativa que está funcionando desde hace 29 años, ubicada en el Barrio del Pilar. Pocas cosas teníamos claras pero las suficientes para estar ilusionadas. Nuestra guardería (que así se llamaron durante mucho tiempo), tuvo tres objetivos claros:

1º Preferencia por los hijos de los trabajadores inmigrantes, niños con problemática social y de familiar desestructuradas.

2º Sería una guardería sin fines lucrativos.

Llevada y gestionada por nosotras, desarrollando valores democráticos de participación y gestión, incorporando a los padres a este proceso a través de comisiones y asambleas, implicándoles en la tarea educativa de sus hijos.

También he tomado parte activa en cuantas reivindicaciones ha hecho el sector para que estos centros pasaran de ser asistenciales a ser centros educativos. Llegamos a crear la Comisión de Escuelas Infantiles, desde donde se llevaron a cabo las luchas del sector.

Pasamos malos momentos y vimos próxima la pérdida del puesto de trabajo por: el descenso de la natalidad. la escolarización de los niños desde tres años y la creación de una guardería en la zona.

Durante un año, a la salida del trabajo, nos reunimos para elaborar un proyecto educativo y nos presentamos al concurso que ofertaba la Comunidad de Madrid. Concursamos a Galapagar. Leganés y Ciempozuelos, en la que estamos actualmente.

El conseguir una escuela de estas características nos ha dado muchas alegrías. sobre todo porque hemos creado 12 puestos de trabajo: hemos pasado de 6 a 18 trabajadores.

Todo tiene su parte dolorosa y, a pesar de gestionar la escuela y hacer el proyecto, la titulación de algunas de nosotras no respondía a la que exigía la Comunidad y hemos tenido que pasar a ocupar los puestos de servicios en la guardería (cocina y limpieza). El año pasado hicimos un curso llamado de idoneidad organizado por la C.A.M. para este sector, reivindicación pendiente desde hace muchos años, para así poder continuar ejerciendo la docencia. pero nos dimos cuenta que el incorporarnos a esos puestos docentes suponía el despido de dos compañeras, y tanto por coherencia como por criterios de solidaridad hemos decidido seguir como personal de servicio antes que despedir a nadie.

Es un compromiso de solidaridad vivido con pleno sentido desde la militancia cristiana.

Un saludo. Sagrario