junio de 2019

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Me impresionaron las palabras de Ani: ha dejado con su madre 5 hijos en Nicaragua, el más pequeño de apenas un año, para ganar el dinero suficiente para hacerse un casa allí. Se siente poco valorada en el trabajo, apenas sale de la casa en la que trabaja y en la que no le quieren empadronar.

 Le duele que se rían de su fe, pero ella se refugia en ti y encuentra diariamente fuerza en tu Palabra. Quisiera cambiar de trabajo y poder regresar cuanto antes a su país. Desde ella he rezado “Pascua sagrada, ¡victoria de la cruz!”.

Manu de las  Fuentes, mayo de 2019