Agosto de 2019

Visto: 72

          AGOSTO DE 2019

Esta tarde he estado con la familia del funeral del viernes próximo. No nos conocíamos. El difunto había emigrado desde Cáceres y trabajado muchos años en una fundición. Desde que murió su mujer, hace más de 20 años, había vivido y cuidado a su hija, que trabaja en un taller para personas con discapacidad.

Su hijo y su mujer me dicen, con naturalidad, que a partir de ahora ella vivirá con ellos. Me ha resonado el evangelio que habíamos escuchado en Misa hacía unos pocos minutos: “el que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí”. En el comentario que habíamos compartido las pocas personas que celebramos la eucaristía vertimos palabras, pero esta familia, sin saberlo, lo narró con hechos. Desconozco si fueron conscientes de que te acogían a ti. Gracias por tu Palabra y por la vida del pueblo, que hoy, de nuevo, se han encontrado “delante de mis narices”.

Manu de las Fuentes