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Domingo 3° T.O. - A

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Estudio de Evangelio. José Luis Bolaños García 

El arresto de Juan Bautista se convierte en un detonante para que Jesús comience a proclamar la Buena Noticia de su Palabra. La crisis del Bautista hace que Jesús tome iniciativas y entre en acción.

DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS

 

12”Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. 13Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, 14para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: 15«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. 16El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló». 17Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». 

 

(18Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. 19Les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». 20Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. 21Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. 22Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. 23Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”) (Mt 4,12-23).

 

 

II.-Juan el Bautista testimonio de vida (y de la Palabra)

“¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 25Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. 26Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que profeta”.( Lc 7,24-26)  

 

(Desde el domingo anterior)

 

1. Juan es testigo de Jesucristo pero también y por eso es un verdadero testimonio. Lo es con su vida y con su palabra:

-Salta de alegría en el vientre de su madre Isabel ante el saludo de María la madre de Jesús (Lc 1,41).

-Desde muy pequeño “le llamarán profeta del Altísimo, porque irá delante del Señor a preparar sus caminos….”  (Lc 1,76).

 

-Vive y habla desde el desierto y la austeridad donde recibe el don de la Palabra: “Fue dirigida la palabra de Dios a Juan hijo de Zacarías en el desierto (Lc 3,2); “Llevaba un vestido de piel de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre” (Mc 1,1-6). No fue una “caña sacudida por el viento”, ni “un hombre vestido con ropas finas” (Lc 7,19).

 

-No hablaba en nombre propio pues se sentía enviado; ni se presenta como un salvador: “Yo no soy el Mesías, ni Elías, ni el profeta… Solo es “una voz que clama en el desierto” (Jn 1,19-23); no es el centro de su mensaje, detrás de él viene el que es más fuerte que él, al que no merece “inclinarse para desatar las correas de sus sandalias” (Mc1,7); y sabe que aquel “está delante de él porque existía antes que yo” (Jn 1,30): “Conviene que el crezca y yo disminuya” (Jn 3,30). Eso le lleva a negarse a bautizar a Jesús pues siente que ha de ser el propio Jesús “quien debe bautizarle a él” (Mt 3,14).

 

-Él solo habla de “un bautismo de conversión” (Mc 1,4); aunque reconocía que su bautismo era solo transitorio con agua,  garantizaba que “él os bautizará con Espíritu Santo” (Mc 1,8); pedía a las gentes “dar frutos dignos de conversión” (Mt 3,8); “y con otras muchas exhortaciones anunciaba al pueblo la Buena Noticia” (Lc 3,18).

 

2. Su muerte es el resultado de la coherencia entre su vida y su palabra (Mt 14,3-12).

 

3. Jesús mismo dirá de Juan: ”Este es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti. Entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él” (Lc 7,27-28).

 

-El perfil de Juan Bautista es bastante amplio y rico. El “precursor” nos da un verdadero modelo como “militante” y “agente pastoral” plasmando así a un seglar comprometido que une perfectamente fe y vida.

Esto nos invita a echar una mirada a los agentes de pastoral de nuestras comunidades  para preguntarnos:

 

    *¿Cómo trabajamos para que nuestros laicos -también los clérigos-  vayan asumiendo un talante comprometido más allá del ámbito de nuestros templos?

    *¿Cómo acompañamos su tarea para potenciar que sean testigos de Jesucristo y de su palabra en las realidades de nuestro tiempo?

 

III.- “Está cerca el Reino de los cielos”

8Juan no era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo”. (Jn 1,8-9).

 

En el evangelio de este domingo destacamos:

1. El arresto de Juan Bautista se convierte en un detonante para que Jesús comience a proclamar el Evangelio.

-La crisis del Bautista hace que Jesús tome iniciativas y entre en acción.

-Los acontecimientos, muchos inesperados, son oportunidades para precipitar y poner en marcha lo que tal vez nunca se nos había ocurrido. Miguel Ángel es un padre de familia que llegó de Fuerteventura a nuestra parroquia en Gran Canaria. Se ofreció a tocar la guitarra en la misa del domingo por la mañana. A él se ha unido Leonardo, emigrante colombiano también con su guitarra. ¡Hay que ver cómo ha cambiado el clima de la celebración! Se está recuperando la asistencia de las familias con los niños; vienen muchos emigrantes, y la tradicional comunidad se siente llena de nueva alegría.

 

      *¿Ante nuestras comunidades, tantas veces lánguidas, cómo promover iniciativas novedosas que la saquen de la monotonía y las rutinas?

 

2. Con Jesús las calles Cafarnaún experimentan una especie de “nueva navidad”, y sus calles están radiantes y llenas de luz. La cita de Isaías que hoy aparece en los textos, es la misma de la misa de Nochebuena: “El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló” (v,16).

En aquella noche de Belén la luz envuelve a los pastores y los ángeles anuncian “la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo” (Lc 2,10).

-En Cafarnaún, hoy, una luz grande la ilumina; es Jesús que comienza a predicar la gran noticia: “Está cerca el Reino de los cielos” (Mt 4,17).

-Jesús es contemplado como la luz que necesita el pueblo para disipar las tinieblas y oscuridades de muerte. La buena noticia de Jesús ha de ser como en Belén “alegría para todo el pueblo”. Y  “Recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino” (v.23).

 

-Todos los jueves, desde hace muchos años en la parroquia nos reunimos un grupo de treinta adultos para hacer estudio de evangelio. Los hay de todas las edades, Casi todos son mujeres. Los hombres somos tres. En ese grupo están integrados todos los agentes que llevan responsabilidades pastorales: catequesis, liturgia, caritas, salud… Este grupo, ciertamente, ‘resplandece’ y ha venido a ser el que sostiene y anima a toda la parroquia. Lola dijo esta semana en la reunión: “Lo que más me ha impactado en esta Navidad es lo que hemos meditado sobre el pesebre”.

   

    * ¿Qué experiencias tenemos de crear espacios de escucha y reflexión  en nuestras parroquias para trabajar la Palabra de Dios? ¿Es tan difícil formar grupos de ‘estudio de evangelio’ con nuestra gente?

 

3. Al anuncio de la Palabra acompañan los gestos sanadores de Jesús. Mientras anunciaba su palabra iba “curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo” (Mt 4,3).

 

-En la parroquia hay algunas personas con cierta discapacidad síquica que acuden a diario a la iglesia y a mí. ¡Me tienen hasta…! Pero con el tiempo se les ve que van sanando. Yo también. Pido paciencia para con ellos y para mí.

 

-En el grupo de adultos ahora estamos insistiendo en la dimensión misionera a llevar en el barrio. Aparecen las resistencias. Nuestro barrio ha sido tradicionalmente lugar de tráfico y consumo de drogas. Posiblemente, junto con la emigración, es la mayor dolencia que sufrimos.

 

        *¿Cómo quitarnos el miedo de ir a los pobres superando el quedarnos en la mera beneficencia?

 

4. Pedro, Andrés, Santiago, Juan, pescadores, y otros fueros los primeros que se iniciaron en Galilea como discípulos para ser luego militantes, catequistas y apóstoles de la Palabra. El evangelista Juan lo testifica: “Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, | lo que contemplamos y palparon nuestras manos | acerca del Verbo de la vida… Eso os lo anunciamos” (1 Jn 1,1).

-“Me gusta, dice Laurita, cómo en el grupo de los jueves desmenuzamos los pasajes del evangelio fijándonos en tantos detalles y llamadas. A los ochenta años he venido a comprender la riqueza que tienen. De otras reuniones salgo ‘enjuagada’ (hastiada)”.

-A mí también me gusta el grupo. Es generoso y constante. Pero no sé cuando descubrirá que debe abrirse a la misión…

 

      *¿Por dónde tendría que ir una conversión personal y comunitaria a la Palabra para que, en una tarea de ‘artesanía pastoral’, saber darla a los otros como buena noticia?