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Domingo 5º Cuaresma - A

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Pauta para un Estudio de Evangelio. Josep Maria Romaguera Bach

Seguimos en confinamiento para combatir la expansión del covid19.
Y seguimos leyendo el Evangelio en esta Cuaresma que es más Cuaresma que nunca.
El próximo domingo el Evangelio os abre a la esperanza en Aquél que es la Resurrección y la Vida. El que ha venido para que tengamos VIDA en abundancia, ahora y aquí, y después, superada la muerte.
Que Jesús, "Resurrección i Vida" y "Luz del mundo", nos ayude a "ver" el Camino a seguir en estas circunstancias y siempre.
¡Que vaya bien! ¡Cuidémonos mucho! Tomemos todas las precauciones! ¡Seamos sensatos! Y oremos mucho por las víctimas del COVID-19 y por todas las personas que nos ayudan a combatirlo.

 

29 marzo 2020

 

Evangelio según Juan (11,1-45)

En aquel tiempo, 1 un cierto Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana, había caído enfermo. 2 María era la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera: el enfermo era su hermano Lázaro. 3 Las hermanas le mandaron recado a Jesús, diciendo:

–Señor, tu amigo está enfermo.

4 Jesús, al oírlo, dijo:

–Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

5 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba. 7 Sólo entonces dice a sus discípulos:

–Vamos otra vez a Judea.

8 Los discípulos le replican:

–Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, ¿y vas a volver allí?

9 Jesús contestó:

–¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10 pero si camina de noche, tropieza, porque le falta la luz.

11 Dicho esto añadió:

–Lázaro, nuestro amigo, está dormido: voy a despertarlo.

12 Entonces le dijeron sus discípulos:

–Señor, si duerme, se salvará.

13 Jesús se refería a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sueño natural. 14 Entonces Jesús les replicó claramente:

–Lázaro ha muerto, 15 y me alegro por vosotros de que no hayamos estado allí, para que creáis. Y ahora vamos a su casa.

16 Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los demás discípulos:

–Vamos también nosotros, y muramos con él.

17 Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. 18 Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; 19 y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. 20 Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. 21 Y dijo Marta a Jesús:

–Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. 22 Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.

23 Jesús le dijo:

–Tu hermano resucitará.

24 Marta respondió:

–Sé que resucitará en la resurrección del último día.

25 Jesús le dice:

–Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; 26 y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?

27 Ella le contestó:

–Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

28 Y dicho esto, fue a llamar a su hermana María, diciéndole en voz baja:

–El Maestro está ahí, y te llama.

29 Apenas lo oyó, se levantó y salió a donde estaba él: porque 30 Jesús no había entrado todavía en la aldea, sino que estaba aún donde Marta lo había encontrado. 31 Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, al ver que María se levantaba y salía deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar allí.

32 Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole:

–Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.

33 Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, sollozó y muy conmovido 34 preguntó:

–¿Dónde lo habéis enterrado?

Le contestaron:

–Señor, ven a verlo.

35 Jesús se echó a llorar. 36 Los judíos comentaban:

–¡Cómo lo quería!

37 Pero algunos dijeron:

–Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?

38 Jesús, sollozando de nuevo, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa.

39 Dijo Jesús:

–Quitad la losa.

Marta, la hermana del muerto, le dijo:

–Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.

40 Jesús le dijo:

–¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?

41 Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:

–Padre, te doy gracias porque me has escuchado; 42 yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea para que crean que tú me has enviado.

43 Y dicho esto, gritó con voz potente:

–Lázaro, ven afuera.

44 El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:

–Desatadlo y dejadlo andar.

45 Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

Pauta para hacer Estudio de Evangelio, personal o compartido

1

Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer

2

Anoto algunos hechos vividos esta última semana

3

Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo

4

Ahora anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...

Y lo que descubro de mi bautismo, de mi relación personal con Jesús

5

Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor...

¿Qué “Martas” encuentro ahí que me dicen: “el Maestro está ahí, y te llama”? ¿Y cómo respondo?

6

Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)

7

Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

 

Notas por si hacen falta

 

Notas sobre el texto, la resurrección y la Pascua

 

 

Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio

 

      Josep Maria Romaguera Bach. Diócesis de Barcelona