Domingo 15º T.O. - A

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Pauta para un Estudio de Evangelio. Josep Maria Romaguera Bach

Los frutos de la misión del Hijo de Dios, la Palabra de Dios hecha carne, serán abundantes por más dificultades que encuentre. “La palabra del Reino” que Jesús siembra es eficaz y poderosa.
La parábola del sembrador, entonces, es una invitación a la confianza en la implantación del Reino. A pesar de las oposiciones que hay en el momento, al final los resultados serán muy superiores a los esperados.

 

12 julio 2020. Evangelio según Mateo (13,1-23)

1 Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. 2 Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y la gente se quedó de pie en la orilla.

3 Les habló mucho rato en parábolas:

–Salió el sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. 5 Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó en seguida; 6 pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. 7 Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. 8 El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta.

9 El que tenga oídos que oiga.

10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

–¿Por qué les hablas en parábolas?

11 El les contestó:

–A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. 12 Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 13 Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. 14 Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: «Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; 15 porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.»

16 Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. 17 Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

18 Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: 19 Si uno escucha la palabra del Reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. 20 Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; 21 pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe. 22 Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la Palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. 23 Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o setenta o treinta por uno.

 

Pauta para hacer Estudio de Evangelio, personal o compartido

1

Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer

2

Anoto algunos hechos vividos esta última semana

3

Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo

4

Ahora anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...

Contemplo a Jesús que se muestra lleno de esperanza en que la Palabra del Reino dará fruto sea como sea.

5

Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor...

Me fijo en los frutos que la Palabra sembrada está dando en estos hechos y personas, y doy gracias por ello.

6

Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)

7

Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

 

Notas por si hacen falta

 

Notas sobre las parábolas

 

  • En el capítulo 13, al cual hemos saltado este domingo, Mateo reúne siete parábolas de Jesús. En medio (Mt 13,10-17.34-35) se intercalan dos explicaciones sobre el por qué del lenguaje parabólico.
  • Una parábola es una metáfora en forma de narración, que parte generalmente de las acciones de la vida cotidiana. Jesús usa las parábolas como un instrumento de diálogo con sus oyentes para manifestar quien es Dios y como actúa y, por lo tanto, cual es el Reino que anuncia en su predicación. Las parábolas llevan a los oyentes a adoptar el punto de vista de Jesús y les invitan a tomar una decisión y a efectuar un cambio en sus comportamientos y actitudes.
  • Hay que distinguir entre la parábola y la alegoría: en la alegoría cada uno de los elementos del relato tiene un significado simbólico particular; en la parábola hay un único mensaje, que toca a los oyentes y pretende que reaccionen. El Nuevo Testamento, que recoge las parábolas de Jesús, las interpreta a menudo de manera alegórica para acentuar la enseñanza sobre determinados aspectos de la vida cristiana. En este texto la parábola está en los vv.3-8 y en los vv.18-23 encontramos una explicación que es un ejemplo de interpretación alegórica y que, probablemente, ha sido añadida más tarde.

 

Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio

 

  • Es probable que la parábola del sembrador pretendiese decir, en su origen, que “la palabra del Reino” (19) que Jesús siembra es eficaz y poderosa, capaz de dar fruto. Invitación, pues, a la confianza en la implantación del Reino (8) a pesar de las oposiciones que hay de momento (4-7). Al final los resultados serán muy superiores a los esperados.
  • La expresión “los secretos del Reino de los cielos” (11) era frecuente en la época de Jesús: se refería al plan que Dios mantenía para el final de los tiempos. Este plan es el Reino de Dios que Jesús anuncia y hace presente con la acción y la palabra.
  • El contexto en el que Jesús habla es de rechazo por parte de sus oyentes: se han cerrado voluntariamente y no han querido acoger su mensaje (13). El capítulo termina describiendo el rechazo en Nazaret (53-58).
  • La cita de la Escritura (14-15) es del profeta Isaías (Is 6,9-10) que ya anunciaba que el pueblo de Israel se endurecería y rechazaría al Mesías enviado por Dios.
  • El contexto y la cita, entonces, expresan claramente que con esta parábola Jesús está dando un mensaje de esperanza sobre su propia misión: a pesar del rechazo que la misión encuentra, los frutos serán abundantes.
  • Los “profetas y justos” (17) son los santos del Antiguo Testamento que esperaban la revelación plena del Reino, muchos de ellos muertos por defender la causa del bien y de la justicia (Mt 23,29.35).
  • “El Maligno” (19) es Satanás, el diablo, el adversario de Dios. La predicación y la acción curativa de Jesús se encaminan a vencer al diablo y a expulsarlo de este mundo (Mt 12,28). La frase líbranos del mal del padrenuestro (Mt 6,13) también puede ser traducida por líbranos del Maligno; es decir, nos hace pedir que Dios nos libere de Satanás. (Es bueno leer también Mt 5,37 y Mt 13,38).
  • En la lectura alegórica de la parábola (19-23) se puede entender que los oyentes son comparados a la semilla sembrada o bien al terreno que recibe la semilla. En un caso y en el otro vemos que el/la discípulo/a de Cristo está llamado/a a ser lo que es Él: Palabra Viva que transforma la realidad en la que vive y trabaja (Mt 13,33). Y, siéndolo, viva la “dicha” que Jesús proclama (16).

    Josep Maria Romaguera Bach. Diócesis de Barcelona