Fiesta del Prado en Burgos

Visto: 193

Este pasado domingo 1 de diciembre, hemos celebrado la Fiesta del Prado en Burgos. Desde el año pasado, nos venimos apoyando en el Mensaje de la Jornada Mundial de los Pobres. En esta ocasión, el Papa Francisco hacía una mención especial a Jean Vanier, gran apóstol del mundo de los discapacitados intelectuales. Por ello, nos pareció interesante organizar una mesa de testimonios para visibilizar esta realidad y poner en valor la alta densidad evangélica que guardan muchos de esos enfermos y sus familias.

 

El acto se desarrolló en tres momentos:

- Tras el saludo y presentación, disfrutamos de tres experiencias intensas y emotivas: Toño de la Puerta, educador en Aspanias, remarcó la apertura a la diferencia como una posibilidad a ensanchar la fraternidad cristiana. Paloma, discapacitada mental, nos testificó cómo verdaderamente el amor de Dios sana y salva su vida maltrecha, dignificándola y llenándola de esperanza. Por último, Fidel, voluntario en el centro que las Hermanas hospitalarias tienen en Burgos, nos mostró el lado más misericordioso de un Dios que se inclina preferentemente por estos hijos suyos.

- Toda esta realidad la repasamos en oración compartida. El símbolo de pequeñas ramas de olivo que acogimos como señal de esperanza nos sirvió para presentar al Padre tantos rostros y tantas caricias que en su nombre llegan a estos hijos suyos.

- Un variado picoteo, fue la ocasión para seguir intercambiando y agradeciéndonos tanta vida compartida.

Nos acompañó, además de un nutrido grupo de amigos y simpatizantes de los sacerdotes del Prado, la delegada de Pastoral de la Salud, así como el Vicario del clero, junto con la comunidad de las hospitalarias y algunas representantes de la Institución teresiana, en cuyo centro pastoral disfrutamos de este encuentro. Al final, como María del Adviento, podemos decir que Dios "sigue derribando del trono a los poderosos y enalteciendo a los humildes.

 

Javi García