Domingo 1º Adviento A_2022

Visto: 43

Pauta para un Estudio de Evangelio. Josep Maria Romaguera Bach, diócesis de Barcelona

 

27 noviembre 2022. Evangelio según Mateo (24,37-44)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

37 –Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. 38 Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; 39 y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: 40 Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; 41 dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. 42 Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. 43 Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. 44 Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.

 

1

Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer

2

Anoto algunos hechos vividos esta última semana

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Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo

4

Anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...

Me pregunto si estoy atento a la vida, a las personas. Pienso en hechos concretos.

5

Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor...

¿Qué personas encuentro ahí que siempre están a punto para el encuentro con el Señor?

6

Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)

7

Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

 

Notas por si hacen falta

 

Notas sobre el Adviento: mirando hacia la Navidad

 

  • Futuro. Durante el Adviento ejercitamos la espera, la esperanza. Ejercitamos las actitudes propias de quien vive de una promesa: Dios estará con nosotros (Is 7,14). Mirada al futuro, pero no para huir del mundo que quizá no nos gusta.
  • Pasado. Adviento nos hace tener presente el pasado preparando la Navidad (=nacimiento) del Hijo de Dios, el cumplimiento de la promesa (Mt 1,23). Mirada al pasado, pero no para huir del mundo que quizá no nos gusta.
  • Presente. El presente de lucecitas y ornamentos de Navidad puede tapar el presente real. De modo que los pastores ya no serán los pobres que acogen la novedad sino unas figurillas bucólicas y entrañables pero irreales, y los ángeles dejarán de ser transmisores de la Bueno Noticia para ser unos personajes que cuentan cuentos muy bonitos pero que los adultos no creen.
  • El Adviento está para resituarnos en el mundo. En el mundo y en el presente. En este mundo donde parece que dominan valores que no nos dejan vivir humanamente. En este mundo en el que tener un trabajo y vivienda dignos o el acceso a los servicios públicos es difícil para muchos, donde ...
  • El Adviento es tiempo para hacer renacer la esperanza viviendo en este mundo. Es tiempo para escuchar buenas noticias en una sociedad en la que la distracción sólo nos permite escuchar la parte fea de la realidad o una realidad falsa. Es tiempo para rehacer la ilusión porque el Hijo de Dios viene a él y espera mucho del encuentro con nosotros.
  • El Adviento es tiempo para volver a creer. Creer que Dios responde a la humanidad que lo necesita. Y que le responde viniendo a vivir a este mundo. Y que viene a él haciéndose hombre pobre, haciéndose hombre víctima de las injusticias, haciéndose uno –niño– de los que no cuentan.
  • El Adviento es tiempo para rehacer el amor (que humaniza). El Hijo de Dios se hace hombre, se hace hermano de todo el mundo, de los pobres... ¿Por qué nosotros no si creemos en Él?

 

Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio

 

  • Justo antes de este texto de hoy, Mt ha subrayado que el Hijo del hombre vendrá (Mt 24,4-35). Ahora dice que no sabemos el momento (42).
  • Se alude (37-39) a la historia del diluvio (Gn 6-7) para poner un ejemplo de aquello que llega de manera repentina e imprevista en un día cualquiera (38); quienes no estaban preparados recibieron sus consecuencias negativas (39).
  • El Señor vendrá cuando todo el mundo estará haciendo su vida de cada día (40-41), viene cada día, en la vida más ordinaria. Quien está atento lo acoge y vive con Él.
  • Jesús desvía la atención de los discípulos: de fijarse en la fecha de la venida futura les hace pasar a fijarse en el presente. La preocupación de los que seguimos a Jesús no tiene que ser cuando se acabará este mundo sino qué actitud tenemos que mantener mientras vivimos en él. Dada la condición de ignorantes del día y la hora (44), se nos propone vivir vigilando (42), estar a punto para el encuentro con el Señor.
  • La imagen del “ladrón” (43) refuerza esta invitación, remarcando el carácter imprevisible de la venida de Cristo. Y con la imagen de los dos sirvientes que Mt presenta a continuación (Mt 24,45-51), así como con las parábolas del capítulo siguiente (Mt 25,1-30), se aclara qué significa “estar en vela”: dar fruto actuando según la voluntad de Dios. Después (Mt 25,31-46) se dice que, el día del ‘juicio’, el criterio de valoración será el amor vivido cada día, en el ‘hoy’, en el presente.
  • “Estar en vela” para dar fruto consiste en:
  • estar atento a lo que acontece en el entorno y en el mundo en general
  • discernir (con los demás) para descubrir cuál es la voluntad de Dios en cada situación
  • orar (Mt 26,41).
  • Estar en vela así nos mantiene firmes en la fe, nos da ánimo, nos ayuda a vivir sobriamente.