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CELEBRACIÓN DE LA VIGILIA PASCUAL - SABADO SANTO - 2025

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Josep María Romaguera i Bach. Diócesis de Barcelona

"El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. 2 Encontraron corrida la piedra del sepulcro. 3 Y entrando, no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. 4 Mientras estaban desconcertadas por esto, se les presentaron dos hombres con vestidos refulgentes. 5 Ellas quedaron despavoridas y con las caras mirando al suelo..." (Lc 24, 1-5)

Pauta para el Estudio de Evangelio personal o compartido en grupo
1. Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer
2. Anoto algunos hechos vividos esta última semana
3. Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo
4. Anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho... Después de estos días de Semana Santa – Pascua quizás, como Pedro, “volvemos a casa admirados” (12). ¿Qué me ha marcado más de la celebración de estos días, de la contemplación de la pasión y muerte de Jesús...? ¿Qué expectativas se abren a mi vida?
5. Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor... ¿Qué me supone renovar las promesas bautismales, mi compromiso militante? ¿Cómo estaré atento/a para que esto pueda dar frutos en mi vida y en las de las personas con quienes convivo?
6. Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)
7. Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

 

Notas por si hacen falta
Notas sobre algunas palabras y símbolos
 
  • El primer día de la semana” (1) es la traducción literal del original griego. Es el día que nosotros llamamos ‘domingo’. Según la forma judía de contar los días, el domingo es el tercer día desde el viernes, día de la muerte de Jesús.

  • La unción ritual con aceite se practicó en Israel desde tiempos antiguos a la hora de designar a algunas personas para determinados cargos o funciones; con el tiempo se convirtió en el signo de la presencia de la fuerza del Espíritu de Dios en la persona ungida. Inicialmente era reservada al rey (1Sa 10,1; 1Re 19,16), pero más tarde pasó también a formar parte del rito de consagración de los sacerdotes (Ex 29,7.21). También los profetas se consideraban «ungidos» por el Espíritu de Dios (Is 61,1-3). La palabra «ungido» («mesías») designaba a las personas que habían recibido la unción santa, particularmente al rey y al gran sacerdote.

  • En el NT, la unción con aceite perfumado podía formar parte de la recepción de los huéspedes (Lc 7,46). La carta de Santiago recomienda que los enfermos sean ungidos y se ore por ellos (St 5,14). También se usaba la unción en el rito de sepultura (Mc 16,1; Lc 23,56; Jn 12,3.7).

 
Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio