Estudio de evangelio Mateo 13,1-23 – Josep Maria R.

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Estudio de evangelio Mateo 13,1-23 – Josep Maria R.

Jesus les hablo en parábolas: "el sembrador"

Ordinario - A - 15

12 julio 2026

Introducción

Jesús nos invita a mirar la vida con esperanza. Él sale a sembrar sin calcular, sin reservar la semilla para los mejores terrenos. La reparte con generosidad porque confía en la fuerza de la Palabra y en la fecundidad de Dios.

También nuestro mundo, nuestros barrios, nuestras familias y nuestro trabajo conocen caminos endurecidos, piedras que dificultan crecer y zarzas que ahogan la esperanza. Pero Jesús no deja de sembrar. Cree en nosotros incluso cuando nosotros dudamos. Cree que, en medio de la tierra obrera, de la vida sencilla y de las luchas cotidianas, pueden brotar frutos de fraternidad, justicia y paz.

Dispongamos el corazón para escuchar esta Palabra que hoy vuelve a sembrarse entre nosotros. Quizá no nos pide hacer cosas extraordinarias, sino dejar que eche raíces y transforme nuestra manera de vivir.

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Evangelio según Mateo (13,1-23)

1 Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. 2 Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y la gente se quedó de pie en la orilla.

3 Les habló mucho rato en parábolas:

–Salió el sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. 5Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó en seguida; 6 pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. 7 Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. 8El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta.

9 El que tenga oídos que oiga.

10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

–¿Por qué les hablas en parábolas?

11 El les contestó:

–A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. 12 Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 13 Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. 14 Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: «Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; 15 porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure.»

16 Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. 17 Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

18 Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: 19 Si uno escucha la palabra del Reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. 20 Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; 21 pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe. 22 Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la Palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. 23 Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o setenta o treinta por uno.

 

Pauta para el Estudio de Evangelio personal o compartido en grupo

1

Oración para pedir el don de comprender el Evangelio y poder conocer y amar a Jesucristo y, de este modo, poder seguirle mejor y darlo a conocer.

Señor Jesús, Sembrador del Reino,

abre hoy nuestros oídos y nuestro corazón.

Arranca de nosotros lo que endurece la vida,

fortalece nuestras raíces

y haz de nuestra comunidad tierra buena,

donde tu Palabra dé frutos de justicia,

de fraternidad y de esperanza.

Amén.

Una canción para acoger el evangelio: 260712 SALIÓ EL SEMBRADOR

2

Anoto algunos hechos vividos esta última semana

3

Leo/leemos el texto. Después contemplo y subrayo

4

Anoto lo que descubro de JESÚS y de los demás personajes, la BUENA NOTICIA que escucho...

Contemplo a Jesús que se muestra lleno de esperanza en que la Palabra del Reino dará fruto sea como sea.

5

Desde el evangelio, vuelvo a mirar la vida, los HECHOS vividos, las PERSONAS de mi alrededor...

Me fijo en los frutos que la Palabra sembrada está dando en estos hechos y personas, y doy gracias por ello.

6

Llamadas que me hace –que nos hace– el Padre hoy a través de este Evangelio y compromiso(s)

7

Oración. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...

Padre bueno,

gracias por la semilla de tu Palabra.

Que no quede sólo en nuestros labios,

sino que crezca en nuestra vida.

Envíanos a sembrar esperanza donde haya desánimo,

justicia donde haya exclusión

y amor donde falte fraternidad.

Que, con la fuerza de tu Espíritu,

seamos tierra buena para tu Reino.

Amén.

 

Notas por si hacen falta

 

Notas sobre las parábolas

  • En el capítulo 13, al cual hemos saltado este domingo, Mateo reúne siete parábolas de Jesús. En medio (Mt 13,10-17.34-35) se intercalan dos explicaciones sobre el por qué del lenguaje parabólico.
  • Una parábola es una metáfora en forma de narración, que parte generalmente de las acciones de la vida cotidiana. Jesús usa las parábolas como un instrumento de diálogo con sus oyentes para manifestar quien es Dios y como actúa y, por lo tanto, cual es el Reino que anuncia en su predicación. Las parábolas llevan a los oyentes a adoptar el punto de vista de Jesús y les invitan a tomar una decisión y a efectuar un cambio en sus comportamientos y actitudes.
  • Hay que distinguir entre la parábola y la alegoría: en la alegoría cada uno de los elementos del relato tiene un significado simbólico particular; en la parábola hay un único mensaje, que toca a los oyentes y pretende que reaccionen. El Nuevo Testamento, que recoge las parábolas de Jesús, las interpreta a menudo de manera alegórica para acentuar la enseñanza sobre determinados aspectos de la vida cristiana. En este texto la parábola está en los vv.3-8 y en los vv.18-23 encontramos una explicación que es un ejemplo de interpretación alegórica y que, probablemente, ha sido añadida más tarde.

 

Notas para fijarnos en Jesús y el Evangelio

  • Es probable que la parábola del sembrador pretendiese decir, en su origen, que “la palabra del Reino” (19) que Jesús siembra es eficaz y poderosa, capaz de dar fruto. [En la liturgia de este domingo, la primera lectura (Is 55,10-11) pone el acento en esto] .Invitación, pues, a la confianza en la implantación del Reino (8) a pesar de las oposiciones que hay de momento (4-7). Al final los resultados serán muy superiores a los esperados.
  • La expresión “los secretos del Reino de los cielos” (11) era frecuente en la época de Jesús: se refería al plan que Dios mantenía para el final de los tiempos. Este plan es el Reino de Dios que Jesús anuncia y hace presente con la acción y la palabra.
  • El contexto en el que Jesús habla es de rechazo por parte de sus oyentes: se han cerrado voluntariamente y no han querido acoger su mensaje (13). El capítulo termina describiendo el rechazo en Nazaret (53-58).
  • La cita de la Escritura (14-15) es del profeta Isaías (Is 6,9-10) que ya anunciaba que el pueblo de Israel se endurecería y rechazaría al Mesías enviado por Dios.
  • El contexto y la cita, entonces, expresan claramente que con esta parábola Jesús está dando un mensaje de esperanza sobre su propia misión: a pesar del rechazo que la misión encuentra, los frutos serán abundantes.
  • Los “profetas y justos” (17) son los santos del Antiguo Testamento que esperaban la revelación plena del Reino, muchos de ellos muertos por defender la causa del bien y de la justicia (Mt 23,29.35).
  • “El Maligno” (19) es Satanás, el diablo, el adversario de Dios. La predicación y la acción curativa de Jesús se encaminan a vencer al diablo y a expulsarlo de este mundo (Mt 12,28). La frase líbranos del mal del padrenuestro (Mt 6,13) también puede ser traducida por líbranos del Maligno; es decir, nos hace pedir que Dios nos libere de Satanás. (Es bueno leer también Mt 5,37 y Mt 13,38).
  • En la lectura alegórica de la parábola (19-23) se puede entender que los oyentes son comparados a la semilla sembrada o bien al terreno que recibe la semilla. En un caso y en el otro vemos que el discípulo de Cristo está llamado a ser lo que es Él: Palabra Viva que transforma la realidad en la que vive y trabaja (Mt 13,33). Y, siéndolo, viva la “dicha” que Jesús proclama (16).