260809 Propuesta de "ESTUDIO DE EVANGELIO Mt 14 y los psinopticos
DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO (A) – 9 de agosto de 2026
«¿La vida de fe exige un cierto riesgo?»
1 Re 19,9.11-13 · Sal 84 · Rom 9,1-5 · Mt 14,22-33
Ir a la otra orilla, a territorio gentil (experiencia postpascual). Viento en contra, no se avanza, … ante las dificultades surgen miedos…. en medio de la noche Jesús se acerca…. pero se atemorizan más…. Pedro no se fía del todo…
Pregunta…. Somos “segurolas” (buscamos seguridad y tranquilidad) la vida de fe exige un cierto riesgo? ¿Que dice Mateo?
¿La vida de fe y el riesgo?
Si quieres escuchar una canción donde se acogen las lecturas de este domingo, fichan aquí:
260809 – "Ven, no tengas miedo" (Mateo 14,22-33 · Canción vocacional)
VER
Miramos la vida y dejamos que aparezca la pregunta
Antes de abrir el Evangelio acogemos nuestra semana.
Traemos los nombres, los rostros y las noticias que nos han conmovido.
Quizá hemos experimentado que el viento sopla en contra.
- Personas enfermas que no encuentran alivio.
- Familias preocupadas por el trabajo o la vivienda.
- Jóvenes que viven con incertidumbre.
- Personas migrantes que siguen atravesando fronteras buscando una vida digna (esta semana la llegada masiva en Ceuta de ciudadanos marroquíes…. pero tambien la llegada a canarias de pateras)
- Guerras que parecen no terminar (que nos tranquilizan con falsos pactos e informaciones).
- Violencia machista que vuelve a romper hogares, mata mujeres.
- Una política demasiado centrada en la confrontación y poco en el bien común.
- Una Iglesia que también vive tensiones, cansancios, pérdida de relevancia social y búsqueda de nuevos caminos.
Y junto a ello...
- personas que siguen entregando gratuitamente su tiempo;
- educadores, sanitarios, voluntarios y militantes que sostienen esperanza;
- comunidades pequeñas que continúan reuniéndose para escuchar la Palabra;
- hombres y mujeres que siguen creyendo que otro mundo es posible.
- Personas que siguen trabajando con colectivos muy vulnerable: migrantes, gitanos, enfermos psíquicos, policonsumistas, mujeres maltratadas….
También miramos nuestra propia vida.
- ¿Dónde estoy viviendo con serenidad?
- ¿Dónde tengo miedo?
- ¿Qué decisiones llevo tiempo retrasando?
- ¿Qué llamadas de Dios siento y todavía no me atrevo a responder?
El evangelio comienza precisamente así.
- Jesús envía a los discípulos a la otra orilla.
- No era únicamente un desplazamiento geográfico.
- Era salir del espacio conocido para entrar en territorio nuevo, incluso gentil.
- La misión comienza abandonando seguridades.
- La barca encuentra viento contrario.
- Llega la noche.
- Y aparece el miedo.
Entonces nace la pregunta que acompañará todo nuestro estudio:
¿La vida de fe exige un cierto riesgo?
JUZGAR
¿Qué nos responde la Palabra de Dios?
- Los textos de este domingo
1 Reyes 19,9-13
Elías también tiene miedo. Ha huido. Quiere abandonar. Pero Dios no aparece en el huracán, ni en el terremoto, ni en el fuego. Se manifiesta en la brisa suave.
La fe no consiste en controlar la realidad. Consiste en aprender a reconocer la presencia discreta de Dios incluso cuando todo parece perdido.
Salmo 84
"La misericordia y la fidelidad se encuentran." La confianza del creyente no nace porque desaparezcan las dificultades. Nace porque Dios permanece fiel.
Romanos 9,1-5
Pablo arriesga incluso su propia tranquilidad. Sufre por su pueblo.
La fe nunca es indiferente. Ama hasta el punto de cargar el dolor de los demás.
Mateo 14,22-33
Aquí aparece el centro: Pedro hace algo extraordinario; no porque camine sobre el agua, sino porque se atreve a salir de la barca.
La fe comienza cuando uno escucha: "Ven."
Pedro no fracasa por salir. Empieza a hundirse cuando deja de mirar a Jesús y fija la vista en el viento. El problema nunca fueron las olas. Fue el miedo.
Y entonces brota la oración más auténtica: "Señor, sálvame."
Jesús no espera a que Pedro vuelva a ser fuerte. Extiende inmediatamente la mano.
La fe madura no consiste en no hundirse nunca. Consiste en dejarse sostener por Jesús.
- ¿Qué dice el Evangelio de Mateo?
Mateo presenta el seguimiento de Jesús como un camino exigente. Nunca cómodo.
Mateo 14
Salir de la barca. Aceptar el riesgo. Aprender a confiar.
Mateo 17,20
Una fe pequeña, como un grano de mostaza, puede mover montañas. No importa la cantidad. Importa la confianza.
Mateo 25 (los talentos)
El único personaje reprendido es quien escondió el talento por miedo. El Reino no se construye conservando. Se construye arriesgando.
Mateo 6,31-34
"No os preocupéis." La seguridad absoluta no existe. El discípulo aprende a vivir confiando en el Padre.
Mateo 5,10-12
Las bienaventuranzas muestran que seguir a Jesús puede traer rechazo. El riesgo forma parte del Evangelio.
¿Qué descubrimos en Mateo?
La fe es...
- salir de la comodidad;
- confiar más en Jesús que en nuestras seguridades;
- aceptar la vulnerabilidad;
- caminar aunque no tengamos todas las respuestas;
- volver a levantarse cuando caemos.
El mayor peligro no es equivocarse.
Es permanecer siempre dentro de la barca.
- ¿Qué dicen Marcos y Lucas?
Marcos
Mc 1,16-18
Los primeros discípulos dejan inmediatamente las redes. La llamada implica dejar algo.
Mc 6,8-9
Jesús envía sin provisiones. La misión se sostiene en la confianza.
Mc 8,34
Quien quiera seguirme... que cargue con su cruz. No existe seguimiento sin entrega.
Lucas
Lc 14,33
Renunciar a todo. No porque Dios desprecie los bienes. Sino porque nada puede ocupar el lugar del Reino.
Lc 6,27-35
Amar al enemigo. Quizá sea uno de los mayores riesgos del Evangelio. Amar cuando no hay garantías de reciprocidad.
Lc 9,59-62
No retrasar indefinidamente la respuesta. La llamada de Jesús siempre tiene un tono de urgencia.
Una breve nota sobre Juan
El cuarto evangelio contempla el riesgo desde otra perspectiva.
Mientras los sinópticos subrayan el riesgo del seguimiento, Juan pone el acento en el riesgo de creer.
Creer significa pasar de las tinieblas a la luz, aceptar la verdad de Jesús aunque ello suponga incomprensión, ruptura con el mundo o incluso persecución. El centro ya no es tanto "dejar" cosas para seguir a Jesús, sino permanecer unidos a Él, el Hijo que comunica la Vida. Esa rica perspectiva merece un estudio propio y no la desarrollamos aquí.
ACTUAR
¿Qué llamadas recibimos hoy?
Quizá Jesús siga diciendo hoy: "Ven."
No dice: "Cuando desaparezca el viento."
No dice: "Cuando todo esté resuelto."
Dice simplemente: "Ven."
Podemos preguntarnos:
Acoger
- ¿A quién me cuesta acoger?
- ¿Qué miedo necesito poner hoy delante del Señor?
- ¿Qué heridas necesitan dejarse tocar por su mano?
Salir
- ¿Cuál es mi "barca"?
- ¿Qué seguridades me impiden crecer?
- ¿A qué "otra orilla" me está enviando hoy Jesús?
Acompañar
- ¿Quién se está hundiendo cerca de mí?
- ¿Cómo puedo tender la mano como hizo Jesús?
- ¿Qué comunidad estamos llamados a construir para que nadie atraviese solo la tormenta?
Compromisos posibles (acciones de gracias)
- Dar un paso concreto que llevo tiempo retrasando.
- Informarme y contrastar información, noticias…
- Dedicar tiempo a acompañar a una persona que vive con miedo o soledad.
- Participar más activamente en la vida de la comunidad cristiana.
- Afrontar un conflicto desde la reconciliación y no desde la huida.
- Rezar cada día esta sencilla invocación: «Señor, sálvame.»
Oración final
Jesús, vuelve y dinos lo que es ser hermanas y hermanos:
por qué podemos amar y construir solidaridad
a pesar del individualismo, la corrupción y la injusticia;
abrir la mano y ofrecerla siempre.
Jesús, vuelve y dinos lo que es tener dignidad
como imágenes e hijos de Dios:
por qué podemos dar la cara por nuestros derechos,
a pesar del paro, la precariedad y el hambre;
organizarnos y luchar con nuestros hermanos
y por nuestros hermanos, como tú.
Abre nuestras manos y mueve nuestros pies,
para acoger sin miedo,
salir de nuestras seguridades,
acompañar a quien se hunde,
y caminar siempre contigo,
aunque el viento siga siendo contrario.
Jesús, vuelve y dinos lo que es ser hermanas y hermanos.
Necesitamos tu Evangelio. Amén.