Ángel Matesanz – Convivium

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Ángel Matesanz – Convivium - 24-Abril-2026

Ángel ha salido en la portada de vida nueva…. Escribe que el solo ha participado en el acto final, pero reconocer un trabajo y montón de reuniones anteriores: encuesta al clero, consulta y trabajo en los arciprestazgos, y ciertamente un acto final muy bien cuidado y preparado. Y como siempre destaca la experiencia de la canción-himno realizada para el encuentro “fortaleció los sentimientos de comunión (“Ungidos”). Una letra, cargada de fe y misión, enfatiza el servicio, la pasión y la unidad con Dios.”

Nos cuenta su experiencia y recoge algunos puntos trabajados en los grupos a modo de síntesis e interpelaciones.

 

Convivium (ANGEL MATESANZ, pradosiano del equipo de Madrid) 24-Abril-2026

 

Cuando en la diócesis de Madrid se habla de “Convivium”, se está hablando de una reunión de curas que se celebró los días 9 y 10 de febrero de este año-2026. Junto a más de mil presbíteros, estuvieron también laicos del Consejo diocesano de Pastoral y otros organismos. Se calcularon unos 1.200 participantes.

 

El rasgo más caracterizante de la reunión fue la alegría y la satisfacción. En primer lugar por el número de los reunidos, pero también por la variedad de edades y mentalidades. Era la primera vez que ocurría algo así. Lo reconocían y repetían los que iban informando sobre los tiempos y lugares en que iba a discurrir el encuentro, pero también quienes tenían intervenciones institucionales sobre su significado.

 

La asamblea final de CONVIVIUM los días 9 y 10 de febrero fue sorprendente, pero de ningún modo improvisada. La institución AUTEM (al servicio del liderazgo pastoral) había hecho una encuesta al clero de Madrid en los primeros meses de 2025. Los resultados se fueron presentando al clero ya en este curso, en reuniones por vicarías territoriales, en reuniones por franjas de edad, en “preasambleas”…

 

Por otra parte, la Vicaría para el Clero había distribuido tres cuadernillos para la preparación de la “asamblea presbiteral CONVIVIUM”, destinados a la reflexión personal, a las reuniones de arciprestazgo y a la celebración de las pre-asambleas.

 

Una iniciativa novedosa ha sido reunir voluntarios para acompañar a sacerdotes mayores, o no completamente autónomos para acudir a las reuniones. Los voluntarios han llamado por teléfono, han acompañado e incluso han entregado una botella de aceite (de calidad). Sin duda esta iniciativa ha contribuido a fortalecer la motivación.

 

La asamblea presbiteral CONVIVIUM ha tenido un himno, texto y música de jóvenes presbíteros madrileños. La melodía no era la usual en los himnos -triunfal, entusiasta-, sino más bien íntima, devota. Y el texto cantado eran palabras de Jesús, pero no textos literales del evangelio. Eran paráfrasis que acentúan lo extraordinariamente emocional de la relación con él. El himno “ Ungidos” ha suscitado sentimientos muy vivos y, a través de los ensayos y de la repetición en las redes, ha reforzado en la asamblea la expresión entusiasta de la comunión.

 

Sobre los contenidos “doctrinales” expresados en los grupos y en los plenarios, se podría decir:

  • Se valora más lo que pasa en los nuevos movimientos que lo que pasa en las parroquias. Una razón puede ser que las vocaciones al sacerdocio parece que nacen más en estos grupos que en las parroquias.

  • Parece que la fe se expresa más frecuentemente y mejor a través de lo cultual, de lo ritual clásico…, que suscita emociones más vivas.

  • Se siente cierta preocupación por cuidar al sacerdote joven, para que no se desanime, no se deprima…

  • Parece que, a pesar de lo “sentido” en el CONVIVIUM, hay que crecer en comunión, en corresponsabilidad, en colaboración, cuando se trata del trabajo pastoral (en una parroquia o arciprestazgo) de presbíteros de distintas edades o mentalidades.

  • Se echó de menos referencias concretas a la historia (a la vida, a los acontecimientos…), en la que Dios está presente amando, llamando, transformando. (“Las ceremonias pueden ser hermosas y las asociaciones florecientes, pero de poco valdrían si no están en función de educar a los hombres para alcanzar la madurez cristiana. Para que progresen en ella, los presbíteros les ayudarán para que puedan descubrir en los acontecimientos mismos, grandes o pequeños, cuáles son las exigencias de la realidad, cuál es la voluntad de Dios” Presbiterorum ordinis 6).

  • Cuando escuchamos la llamada a anunciar el Evangelio a nuestros vecinos, está muy bien que pensemos en qué necesitamos para realizar el encargo. Pero no podemos olvidarnos de qué necesitan nuestros vecinos para poder acoger el Evangelio.

 

 

CANCIÓN HIMNO OFICIAL DEL CONVIVIUM 

 

¿Quién irá detrás de la oveja perdida?

¿Quién la llevará hasta mi Hogar?

¿Quién podrá cerrar con un beso la herida

y hará de su vida un Altar?

 

Voy a pasar otra vez por la orilla

y al lado del mar

soñaré testigos de mi Caridad

 

Yo te enviaré, ungido para ser

un latido del Dios siempre vivo,

en mi Nombre abrirás los caminos

anunciando mi salvación.

 

Llénate de fe, confía, sígueme,

voy a hacer maravillas contigo.

 

Amor del Padre por sus hijos,

servidor de mi Redención.

 

¿Quién devolverá a los muertos la vida?

¿Quién proclamará mi verdad?

¿Quién abrazará mi madero con la libertad

del que quiere salvar?

 

Voy a pasar otra vez por la orilla

y al lado del mar

soñaré testigos de mi Caridad.

 

Yo te enviaré, ungido para ser

un latido del Dios siempre vivo,

en mi Nombre abrirás los caminos

anunciando mi salvación.

 

Llénate de fe, confía, sígueme,

voy a hacer maravillas contigo.

 

Amor del Padre por sus hijos,

servidor de mi Redención.

 

Mi poder, mi perdón,

sacerdote, ministro de Dios,

de Madrid al Cielo serás mi buen pastor.

 

Celebrad mi Pasión,

la victoria de mi salvación.

 

¡Cuerpo de Cristo! ¡Sangre de Cristo!

 

Amor del Padre por sus hijos,

sed en Mí un solo corazón.