“Poner el Evangelio en las manos de los pobres”
Entrevista realizada por Canal SUR al responsable del Prado (Joaquín Castellón).
El sacerdote sevillano Joaquín Castellón ha compartido en Canal Sur su experiencia de fe, servicio y misión tras su reciente nombramiento como responsable de los Sacerdotes del Prado en España.
Desde la parroquia de San José Obrero, marcada por la presencia de personas migrantes, mayores y familias sencillas, Joaquín ha recordado que la Iglesia está llamada a vivir “cerca de los pobres”, porque “sin la capacidad de acercarnos y vivir cerca de los pobres, no es la Iglesia de Jesucristo”.
A lo largo de la entrevista recorrió distintas etapas de su ministerio: sus primeros años en El Coronil, su experiencia pastoral en Dos Hermanas, su servicio como puente con la Iglesia en China y su actual tarea en un barrio popular y diverso. En todas ellas aparece un mismo hilo conductor: una Iglesia cercana, sencilla y profundamente evangélica.
Inspirado en la espiritualidad de Antonio Chevrier, Joaquín recordó que el carisma del Prado nace de la contemplación de Jesucristo pobre en el pesebre, cercano a los últimos y entregado totalmente al pueblo. “Conocer a Jesucristo lo es todo”, repetía Chevrier, y ese conocimiento —subrayó Joaquín— nace del Evangelio, de la Eucaristía y de la vida de los pobres.

El nuevo responsable de los Sacerdotes del Prado definió esta vocación con una expresión sencilla y profunda: “Ser apóstoles pobres para los pobres.”
En un contexto de secularización y fragilidad social, insistió también en la necesidad de seguir despertando vocaciones sacerdotales que hagan visible el Evangelio entre quienes más sufren: “Dios sigue llamando a sacerdotes para poner el Evangelio en las manos de los pobres.”
La entrevista dejó ver el rostro de un pastor humilde, “chiquillo de parroquia”, como él mismo se define con humor, convencido de que el verdadero anuncio del Evangelio pasa por el testimonio, la fraternidad y la esperanza.
Ante el sagrario, concluyó evocando la oración de Chevrier: “Habla, Señor. Tú eres mi Señor y mi Maestro. Quiero escucharte sólo a Ti.”
Oración desde el testimonio de Joaquín Castellón
“Oh Cristo, Maestro de los pobres”
Oh Cristo,
Verbo hecho pobre y cercano,
qué sencillo eres en el Evangelio,
qué humilde en las manos del obrero,
qué vivo en el corazón de los barrios.
Haznos conocerte
en la vida de las personas sencillas,
en quienes llegan de lejos buscando un hogar,
en quienes sostienen la esperanza
con las manos cansadas y el alma despierta.
Danos, Señor,
un corazón de pastor cercano,
capaz de escuchar antes que hablar,
de acompañar antes que juzgar,
de ofrecer siempre tu Evangelio
con respeto, ternura y alegría.
Como a Antonio Chevrier,
haznos descubrirte
en el pesebre de los pobres,
en la cruz de quienes sufren,
y en el pan compartido de la Eucaristía.
Que nunca falten
apóstoles pobres para los pobres,
sacerdotes y comunidades
que vivan cerca de quienes más necesitan
consuelo, amistad y esperanza.
Habla, Señor.
Queremos escucharte
en tu Palabra,
en el silencio del sagrario,
y en la vida concreta de nuestro pueblo.
Haz de tu Iglesia
una casa sencilla y fraterna,
pobre con los pobres,
servidora de la esperanza,
y testigo humilde de tu Reino.
Oh Cristo,
único Maestro y Buen Pastor,
quédate siempre con nosotros.
Amén.
